INTRODUCCIÓN
UNA GLORIOSA SALVACION HEBREOS 2:1-4
1: 4; En este pasaje no dice cuál es el nombre que heredó.
En el Nuevo Testamento el Hijo recibe varios
nombres.
Por ejemplo:
·
Jesús, “porque él
salvará al pueblo de sus pecados”. Emmanuel, “Dios con nosotros” (Mt
1:21).
·
El Cristo, el enviado
o Mesías.
·
Pareciera por el
contexto que es el de Hijo (Heb 1:4-5).
·
Puede ser también “El
Cordero Inmolado”. Ap.5:5-14.
I-
DILIGENTES EN ATENDER (v. 2:1)
1. “Con diligencia debemos atender
lo que hemos oído.” En el capítulo uno aprendimos que Dios nos ha hablado
y se nos ha revelado. Aquí se nos amonesta a escuchar y a atender.
El propósito es para no desviarnos.
2. El atender
“diligentemente” es importante. Esto requiere analizar y
meditación. Hoy como en el pasado, es muy fácil de desviarse por
cualquier corriente religiosa o filosófica. Pero también por desinterés,
descuido o desgana.
Diferentes versiones traducen así la frase
RV “con
más diligencia atendamos”
LBLA “debemos prestar mucha mayor
atención”
VP “debemos
prestar mucha más atención”
BJ “es
preciso que prestemos mayor atención”
“No sea que nos deslicemos” Significa
literalmente “deslizarse” o “zafarse”. Se usa figuradamente de una corriente de
viento o agua que hace que uno sea arrastrado, dejando el ancla segura atrás.
Deslizándose a lo largo de la verdad era una posibilidad real.
Hay tres
maneras de contemplar esta advertencia:
1.
como refiriéndose a los que se negaron
a responder al evangelio (cf. v. 3)
2. como refiriéndose
a los que habían creído (cf. “con más diligencia atendamos a las cosas
que hemos oído”, v. 1), pero no habían madurado.
3. como refiriéndose
a los que habían creído y estaban en peligro de no retener su
profesión/confesión de fe en Cristo.
La primera
manera referiría a los incrédulos judíos, mientras que la segunda y tercera
referirían a los creyentes judíos.
3. “Lo que
hemos oído.” El
testimonio dado por Jesús y sus discípulos a través de “señales y prodigios”
II-
LA PALABRA DICHA POR LOS ANGELES FUE FIRME (v. 2: 2)
1. Una vez más se hace alusión a los ángeles. Según entendían los judíos en el primer siglo (Gálatas 3:19 y Hechos 7:53), las leyes fueron dadas por medio de los
ángeles.
2. “Toda trasgresión y
desobediencia recibió justa retribución.” En el pasado Dios manifestó sus
juicios en contra de todo pecado, como resultado de la desobediencia del
hombre. Esto se le conoce como la ley de la siembra y de la cosecha (Rom
1:21-32). Un caso típico de los juicios de Dios en los cuales participaron
ángeles, fue la destrucción de Sodoma y Gomorra (Gen 19).
¡Los Pactos
se basan en obediencia!. La desobediencia intencional tiene consecuencias
claras e inmediatas.
III-
UNA SALVACION TAN GRANDE (vv. 2: 3-4)
1. “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos
una salvación tan grande?”. Si Dios en el pasado habló para amonestar,
para construir, para salvar a los que oyeron y sin embargo, muchos fueron
destruidos por no escuchar, el apóstol amonesta a sus lectores diciéndoles que
les puede pasar lo mismo.
2.
“Descuidamos”. La
manera de no salvarnos es por medio del descuido, la falta de interés, la
pereza. La salvación está al alcance de todos, pero solamente los que
perseveran la alcanzan.
3. “Esta salvación fue anunciada
primero por el Señor”. Una referencia a Jesús y su ministerio. (Heb
1:2). Recordemos que Dios nos ha hablado por el Hijo. La humanidad
tuvo el testimonio directo de ver a Dios por medio de su Hijo.
4. “Fue
confirmada por nosotros”. En la salvación de la raza humana no sólo participó
Jesús, sino que encargó esa responsabilidad a sus discípulos. Ellos
fueron testigos de lo que vieron y vivieron con su Maestro (1Jn 1:1-4).
5. “Y Dios apoyó el testimonio de
ellos”. La revelación de Dios por medio de su Hijo fue evidenciada por un
sin número de señales poderosas por medio del Mesías; pero esas señales
acompañaron también a los discípulos (Hech 5:12-16).
6. “Dones del
Espíritu”. Pablo nos anuncia que
el Espíritu Santo fue responsable de la capacitación de los discípulos
otorgándoles dones.
Tres cosas por las que la revelación cristiana es única.
(i) Es única por su origen. Procede directamente de Jesucristo
mismo.
(ii) Es única por su transmisión. Había llegado a las
personas a las que se escribió Hebreos de otras que lo habían escuchado
directamente de los labios de Jesús.
(iii) Es única por su efectividad. Se manifestó con
señales y milagros y muchas obras poderosas. Los milagros morales
del Evangelio están a la vista de todo el mundo.