HEBREOS 8
Objetivos
1.
Distinguir entre el ceremonial terrenal y la obra celestial de Jesús como
sacerdote.
2.
Entender la diferencia entre los pactos antiguos de Dios con su pueblo y
el nuevo pacto realizado en Jesucristo.
INTRODUCCION
1.
¡Llegamos al tema central del libro de Hebreos. ¡Jesús es sumo
sacerdote!. He. 4: 14-16.
¿Qué
hemos visto hasta ahora?
.-
Él no traspasa el velo que da entrada al lugar santísimo en el templo de
Jerusalén, símbolo de la presencia de Dios, sino que ha traspasado los cielos y
ha entrado en la presencia verdadera de Dios.
.-
Jesús es un hombre como nosotros, pero el autor añade que es también el
Hijo de Dios. Como humano, entiende nuestras necesidades y debilidades y
simpatiza con nosotros; como divino, provee una representación sacerdotal
efectiva ante la presencia de su Padre divino.
.- Jesús tiene las ventajas de todo sumo
sacerdote humano, en que puede compadecerse de nuestras debilidades, y fue
tentado, pero sin la gran desventaja del pecado.
.- Porque ha sido tentado,
Jesucristo puede comprender nuestra debilidad. Porque resistió la tentación,
tiene la pureza para entrar en la presencia de Dios, interceder por nosotros y
ganar la victoria sobre la tentación, el pecado y la muerte.
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